11 agosto, 2022

Parte 1: La importancia de la tecnificación cognitiva

Por: Daniel Sjöstrand, Editor Ejecutivo Futbol BCN con 15 años de experiencia como entrenador de fútbol.

En este primer artículo hablaremos sobre la parte técnica cognitiva de los futbolistas. Los llamaremos futbolistas por distinguir que hablamos solamente del fútbol y no de la parte deportiva/física general de las personas.

¿Qué es la parte técnica?

La técnica, o la tecnificación, que también la podemos llamar, la dividiremos en tres categorías: la cognitiva, la fisiología y la habilidad de reaccionar.

La cognitiva es la parte psicológica que cubre nuestra técnica de pensar y aprender. Es decir, cómo poder guardar la información y cómo utilizarla.

La fisiología es la parte física que enseña cómo movernos el cuerpo para poder realizar ciertas tareas. Algunos ejemplos son:

• Recepción: cómo posicionar el cuerpo para poder recibir el balón, tanto en el aire como por el suelo. Cuando hablamos de la recepción, hablamos del control de posesión de la pelota, lo cual excluye pases o remates. Es simplemente mantener el control de ella.

• Pases: cómo posicionar el cuerpo para poder realizar el pase adecuado en el momento. Ya que un pase siempre es diferente tenemos que, también, aprender a utilizar la fuerza correcta para llegar a nuestro destino.

• Correr: una gran parte del fútbol es correr sin la pelota, pero también con. El aprendizaje es cómo controlar el cuerpo corriendo de diferentes distancias, de diferentes velocidades y a la vez, cuando tenemos el balón, saber cómo controlar- y mantenerlo bajo control.

La habilidad de reaccionar es algo que es fácil olvidar de entrenar. En general, es algo que los futbolistas aprenden durante el curso de su desarrollo, pero es algo que puede ser la diferencia entre mantener o perder el balón. La reacción es una ventaja, porque aunque seamos muy buenos jugadores técnicamente, puede que nuestra técnica fisiológica no nos sirva si no sabemos reaccionar suficiente rápido para poder aplicarla.

Parte 1: La tecnificación cognitiva

¿Cómo podemos entrenar la parte cognitiva de nuestros futbolistas?

Lo primero que tenemos que saber es como son de personas. Nadie es igual que el otro por lo cual tenemos que encontrar una manera de trabajar que sea apta para todos.

¿Hay una manera específica para trabajar con el grupo sobre la parte cognitiva?

No, una manera no. Muchísimas. Tal mencionado antes, cada persona es diferente y así hemos de ver cual es la manera más adecuada para cada individuo. Es decir que hay que empezar a hablar con cada futbolista para entender de por qué le gusta al fútbol, si ya tiene metas que quiere lograr, y lo más importante, hablar de cosas fuera del fútbol, como por ejemplo: videojuegos, el cole, o alguna peli de la tele etc. La sensación de sentirse visto, incluido e importante son claves esenciales para cada uno, en realidad sin importar la edad que tenga.

¿Cuáles son las cosas que pueden aprender hablando de lo cognitivo?

Lo primero, en mi opinión, es que se sientan vistos. A aprender los nombres lo más rápido posible hace mucha diferencia para ganarnos la confianza de los futbolistas. En cuanto la tengamos la puerta está abierta y si lo hacemos bien el camino será como una autopista sin tráfico.

Las cosas que podemos enseñar específicamente hablando de fútbol, son por ejemplo: la comprensión del juego, la habilidad de entender y conectar la parte táctica desde el individuo hasta el equipo entero. Lo primero es dar instrucciones de qué tiene que hacer cada uno en su posición, da igual si sea un ejercicio o un partido. Al explicar: el qué, el porqué y el cómo ya vamos enseñando esta tres normas:

¿Qué queremos hacer?

¿Por qué lo queremos hacer?

¿Cómo lo vamos a hacer?

Son pilares fundamentales para que los futbolistas no solamente entiendan el ejercicio, sino también creer en ellos. Repetimos: una vez que tengas la confianza, el camino es una autopista sin tráfico. Sólo tenemos que asegurarnos de mantener la velocidad, porque si vamos demasiado rápido o lento, es probable que perderemos partes del grupo.

La comprensión y el sentimiento que tengan al entender y poder ejecutar el objetivo es y será siempre el reto más satisfactorio, tanto para los futbolistas como para los entrenadores, ya que veremos el resultado del trabajo. Cuando algo empieza con una idea en la cabeza y acaba con una práctica bien ejecutada, es una sensación de satisfacción enorme. Para lograrlo, es importante que creamos 100% en nuestra idea para que los demás también crean en ella.

Otra cosa muy importante, y en realidad lo más importante, especialmente di trabajamos con futbolistas que a lo mejor no hablan el idioma en el que enseñamos.

Un ejemplo fue en un torneo de fútbol 7 donde tenía 7 españoles, 4 suecos y un japonés, los tres diferentes nacionalidades con su propio idioma donde no sabían cómo comunicarse entre ellos. La clave es entonces a enseñar prácticamente cómo ejecutar las ideas que tenemos. Ejemplos pueden ser cómo hacer un pase, cómo posicionarse en defensa o cómo parar la pelota si hablamos de porteros. Al ver cómo hacer las cosas, el idioma hablado no tendrá importancia.

La enseñanza visual es en este caso la más fácil e importante para compartir nuestras ideas.

¿Hay otras formas de practicar lo cognitivo que no tenga que ver con lo práctico, pero que igualmente afecta el rendimiento de los futbolistas?

Cuando queremos hacer algo y hacerlo bien no solamente hace falta estar preparados en la práctica. Tenemos que también prepararnos psicológicamente para poder afrontar los posibles retod y obstáculos. Es decir, prepararnos dentro de alma, cabeza y corazón. Nuestro humor del momento, la relación que tenemos dentro del grupo y la sensación que compartimos entre todos son los aspectos que influyen al resultado del trabajo. Si nos sentimos bien y estamos de buen humor, hay muchas mas probabilidades de que vamos a tener un buen rendimiento.

Nuestros cerebros nos mandan millones de chispas eléctricas, positivas como negativas, y son éstas que deciden si nuestros cuerpos físicamente aguantarán los retos. Para tener un efecto positivo es nuestro trabajo como entrenadores de aprender a implementar una sensación positiva en los futbolistas. Además es muy probable que esto se va a contagiar a los espectadores también.

Al final el resultado del partido es secundario (al menos en el fútbol base) ya que lo primario es que todo el mundo lo haya pasado tan bien que ya al salir del campo tendrán las ganas de volver. Muchas veces lo podemos ver cuando los futbolistas después de un partido no quieren irse porque quieren seguir jugando con sus amigos. Lo vemos especialmente en las edades de escoleta a benjamines.

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